I. 2 Dominio B. Creación de un ambiente propicio para el aprendizaje
El Marco de la Buena Enseñanza pone como dominio B. Creación de un ambiente propicio para el
aprendizaje. Pues bien, el ser humano es
una realidad ambital pues su sola presencia suscita una actitud, un
pensamiento, un sentimiento, emoción, anhelo, temor… Entender este sentido
ambital del ser humano, nos obliga a superar la visión del ser humano como una
cosa, un objeto encerrado en un cuerpo limitado, pesado, yuxtapuesto a otros
cuerpos de la misma índole. Alfonso López
Quintás lo expone así:
“El lenguaje literario nos invita de continuo a
considerar las realidades del entorno como ámbitos, no como meros objetos.
Recordemos el verso de Alphonse de Lamartine: "¡Un solo ser os falta y
todo queda despoblado!". El ser al que aquí se alude no puede entenderse
como una persona cualquiera, sino como una con la que estamos "ambitalizados",
de forma que para nosotros es "única en el mundo". Al quedarnos sin
ella, el universo entero se despuebla. Una ciudad populosa sólo está de verdad
poblada para nosotros si podemos crear en ella relaciones de encuentro. De lo
contrario, es para nosotros un "desierto", un lugar sin posibilidades
de libre juego creador. Para entender ese verso tenemos que elevarnos al nivel
ambital.” ¿Qué pasa, entonces, cuando la
presencia del profesor crea un ámbito de prepotencia, temor o indiferencia? ¿Qué
pasa cuando nos sentimos en un constante ámbito de destrucción, violencia,
competencia con el otro…? ¿Cómo se entrecruzan los ámbitos en nuestras
historias de vida; cómo se presentan en mí mis alumnos, yo en ellos y entre
ellos?
Somos
ambitales: un gesto, una palabra, un tono, una forma de vestir, un aroma, el
regalo de una flor o los dos café no tomados del cortometraje Place da Fetes
del Film “Paris je t'aime”…
Ámbitos
de confianza, de afecto: Podría ser un dulce, un simple dulce el que te
salve de la soledad; un dulce ofrecido por el profesor que vio tu mirada de
tristeza y dijo “Para endulzar la vida…”.
Crear ámbitos de acogida que ofrezcan una mano, una salida, un consuelo…
Ámbitos de dignidad: El profesor Joe Clark en el
film “Lean on me” decía “Si los tratan como animales, como tales se comportarán” El profesor debe crear ámbitos de limpieza,
claridad, alegría, orden…. Ámbitos que expresen que allí se están fraguando
personas con honor; donde cada uno es importante, donde cada tiza es importante, donde el respeto es importante…
“Ni uno menos”, se llama una gran película
Ámbitos de belleza: La belleza es armonía, integridad,
inteligibilidad, sentido, expresión de perfección de ser, presencia de
ser. La escuela debe expresar lo que es;
recuperar la mística… El ámbito debe
expresar que estamos ante una morada educativa, que insta a prender, a crear, a
dialogar, a reflexionar… El Marco para la buena Enseñanza dice:
“Este dominio se refiere al entorno del aprendizaje
en su sentido más amplio; es decir al ambiente y clima que genera el
docente, en el cual tienen lugar los procesos
de enseñanza y aprendizaje. Este dominio adquiere relevancia, en cuanto se sabe
que la calidad de los aprendizajes de los alumnos depende en gran medida de los
componentes sociales, afectivos y materiales del aprendizaje.
Dentro de este dominio, se destaca el carácter de
las interacciones que ocurren en el aula, tanto entre docentes y estudiantes,
como de los alumnos entre sí. Los aprendizajes son favorecidos cuando ocurren
en un clima de confianza, aceptación, equidad y respeto entre las personas y
cuando se establecen y mantienen normas constructivas de comportamiento.
También contribuye en este sentido la creación de un espacio de aprendizaje
organizado y enriquecido, que invite a indagar, a compartir y a aprender.”
"El profesor crea un clima de respeto en su sala de clases, a través de la manera en que se relaciona con sus alumnos y del tipo de relación que estimula entre ellos. Un buen ambiente de aula se caracteriza porque los alumnos se sienten valorados y seguros. Saben que serán tratados con dignidad, que sus preguntas, opiniones y experiencias serán acogidas con interés y respeto".
CRITERIOS Y DESCRIPTORES DEL DOMINIO B.
CRITERIO
B.1: Establece un clima de relaciones de aceptación,
equidad, confianza, solidaridad y respeto.
Descriptores:
Establece un clima de relaciones interpersonales
respetuosas y empáticas con sus alumnos.
Proporciona a todos sus alumnos oportunidades de
participación.
Promueve actitudes de compromiso y solidaridad entre
los alumnos.
Crea un clima de respeto por las diferencias de
género, culturales,étnicas y socio económicas.
CRITERIO
B.2:
Manifiesta altas expectativas sobre las
posibilidades de aprendizaje y desarrollo de todos sus alumnos.
Descriptores:
Presenta situaciones de aprendizaje desafiantes y
apropiadas para sus alumnos.
Trasmite una motivación positiva por el aprendizaje,
la indagación y la búsqueda.
Favorece el desarrollo de la autonomía de los
alumnos en situaciones de aprendizaje.
Promueve un clima de esfuerzo y perseverancia para
realizar trabajos de calidad.
CRITERIO
B.3:
Establece y mantiene normas consistentes de
convivencia en el aula.
Descriptores:
Establece normas de comportamiento que son conocidas
y comprensibles para sus alumnos.
Las normas de comportamiento son congruentes con las
necesidades de la enseñanza y con una convivencia armónica.
Utiliza estrategias para monitorear y abordar
educativamente el cumplimiento de las normas de convivencia.
Genera respuestas asertivas y efectivas frente al
quiebre de las normas de convivencia.
CRITERIO
B.4:
Establece un ambiente organizado de trabajo y
dispone los espacios y recursos en función de los aprendizajes.
Descriptores:
Utiliza estrategias para crear y mantener un
ambiente organizado.
Estructura el espacio de manera flexible y coherente
con las actividades de aprendizaje.
Utiliza recursos coherentes con las actividades de
aprendizaje y facilita que los alumnos dispongan de ellos en forma oportuna.
Nuestros retos en este ámbito son: lograr el respeto entre nuestros educandos, entre ellos y nosotros, entre nosotros y los apoderados, nosotros y quienes forman parte de la comunidad educativa, Es más, como profesionales de la educación debemos adoptar ante las demás profesiones, la actitud de dignidad que corresponde. El obstáculo a superar es la violencia imperante; en cualquiera de sus formas, negligencia, indiferencia, aislamiento, psicológica, social, coprolalia, etc. Igual reto es superar ambientes inhóspitos, deteriorados, desordenados, que mueven al propio abandono y desinterés.




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