Quien tenga propósitos educativos, puede hacer del cine foro un recurso al cual recurrir con la seguridad de apreciar no sólo la esencia del cine, que es el arte, sino su gran potencial formativo. Efectivamente, más allá del placer estético que nos pueda procurar un buen guión o argumento, excelentes actuaciones, majestuosa música, grande y significativa toma fotográfica o planos, juegos de tiempo, dirección, etc., podremos aprehender a desentrañar ese mensaje que dio sentido a todos los elementos que están en juego en el llamado lenguaje del cine. No siempre es fácil captar ese mensaje; más aún si la temática es compleja o la forma de presentarla es metafórica. Pongamos como ejemplo películas como Smultronstället (Fresas Salvajes) de 1.957 o cualquiera de Ingmar Bergman y Black Swan (Cisne Negro), dirigida, en 2.010, por el también complejísimo Darren Aronofsky.
Es cierto que para ayudarnos a entender la temática y el mensaje de un filme - no el argumento que es el relato o narración de los hechos- no podremos recurrir a menudo al cine foro que requiere un número de al menos tres espectadores para que tenga sentido: Podemos también ayudarnos consultando críticas de cine, revistas o libros especializados, programas televisivos, cursos de apreciación, etc. El cine foro aparece como una excelente estrategia didáctica para ser empleada en un aula de clases, realizar un debate guiado para padres y apoderados o entre los diversos actores de una comunidad educativa especifica; por ejemplo, entre profesores y apoderados, profesores y alumnos, alumnos y apoderados de determinado curso.
El cine foro requiere de preparación y de diversos actores, su desarrollo distingue cinco e, incluso, seis momentos: A) Preparación, B) Presentación del Film, C) Proyección y D) Desarrollo de guías E) Discusión o Foro y, a veces, lo que llamaré F) Proyección Activa. Los actores requeridos para llevarlo a cabo: Director del cine foro, colaborador(es) de dirección, colaboradores de implementación o logística, ayudantes de desarrollo de guías. Ahora bien, si no cuenta con colaboradores – puede ocurrir a menudo- usted podrá y deberá hacer todo, por lo cual requerirá mayor tiempo de preparación.
En un pequeño, simple por su lenguaje pero claro e interesante libro, Luis Campos Martínez decía: “Las imágenes se imponen directamente a cada individuo, con una gran dosis de verdad; la participación es intensa y por eso mismo peligrosa si no es controlada” El cine puede mover fácil e intensamente las emociones y, con mayor intensidad, a un espectador no educado en el lenguaje del cine: risas, miedos, llanto, nerviosismo, odios, idolatrías, simpatías… Siempre recuerdo el llanto que estalló en medio de la oscuridad y silencio de la sala de cine, cuando mi hijo de cuatro años vio que apresaban a la mamá de Dumbo… Pronto, empezaron otros a llorar y el público a susurrar “Pobrecito…”, dando más fuerzas a sus llantos. Es el contagio social de las emociones que, generalmente, actúa de forma inconsciente, según la psicología de masas. No se trata de quitar la magia, emoción, sensibilidad que es bueno desarrollemos todos; en este sentido el cine puede ser excelente, se trata de “sacar al espectador del sueño hipnótico en que lo ha colocado el filme, de sacudir su pasividad ante el río de imágenes y de sonidos (agreguemos ahora, efectos especiales) que lo han sumergido; se trata de equilibrar la sugestión y la fascinación del filme, que sin duda han disminuido su sentido crítico, imponiéndole no sólo sentimientos y pasiones sino una visión del mundo que busca sobreponerse a su visión propia; se trata pues de superar la insuficiencia de conocimientos de un fenómeno tan complejo, como es el séptimo arte…” (Cf. Luis Campos M. “Cineforo. Interpretación grupal del filme. Ed. Paulinas, Colombia, 1989, Pág. 12 y 13) ¿Qué competencias educativas impulsa el cine, a través de su lenguaje? Tengamos presente que el cine incorpora todas las artes.
Interpretación de lenguaje audiovisual complejo: todas las formas y géneros literarios, imágenes, silencios y sonidos en todas sus formas (latidos de corazón, dramatizaciones, monólogos, música…), colores, movimientos, planos, escenografías, vestuarios, etc.)
Dominio y profundización de la sensibilidad y de la conciencia crítica en sus distintas formas: estética, lógica, moral, religiosa, ideológica, comercial, social.
Observación: El cine foro permite adoptar una perspectiva, esto es, clarificar o precisar y discutir, con el aporte de otros espectadores, sobre lo que uno vio o no vio, escuchó o no, sintió o pensó durante la proyección misma; cuando ésta no podía detenerse. El cine foro nos da la oportunidad de volver sobre él; el director o coordinador del cine foro puede llevar algunas escenas fílmicas preparadas sobre las cuales discutir. Recuerdo que discutir no es lo mismo que pelear; por el contrario, es correr junto a otros, con un mismo propósito: enriquecerse con el aporte que el otro nos entrega desde su perspectiva o visión; no necesariamente para aceptarla como propia sino para compartir, dialogar, conocer otras formas de ver la vida o el mundo, repensar o reafirmar la propia visión. Nada más enriquecedor que dialogar con quien tiene una visión distinta a la de uno; el requisito es no alterarse porque el otro piensa o siente o cree distinto; siempre respetar al otro, no despreciar, no calificar a la persona pues no se discute sobre cómo eres sino sobre ideas, creencias, percepciones, sentimientos.
Dominio y profundización de la conciencia emocional.
Desarrollo de la atención visual, auditiva, cognitiva, social.
Desarrollo de las competencias involucradas en el trabajo en equipo (Saber escuchar, saber expresar, saber aportar y recibir aportes, saber organizarse y administrar los tiempos)
Desarrollo de la propia identidad y de la sociabilidad.
Momentos del cine foro
Preparación - Presentación del Film – Proyección - Desarrollo de guías - Discusión o Foro - Proyección Activa
1. Preparación. Lo primero es pensar a qué espectador quiere dirigir la película, luego, pensar en las características de ese público, edad, nivel instruccional, situaciones de vida que lo caracterizan (pobreza, riesgo social, víctimas de delincuencia, carencia de afectos, abusados, padres, madres solteras, padres cuyos hijos han muerto, etc.) Es importante conocer al espectador-educando, para satisfacer sus expectativas o crearlas, no herir sensibilidades, tener un público que pueda entender el grado de dificultad que presenta la interpretación del film, ser capaz de leer los subtítulos, etc. En la elección del filme es importante considerar la duración de la proyección, de tal forma no sea agotadora para el público, considerando que luego lo más importante será el foro mismo. El ideal es considerar que la actividad requerirá de aproximadamente 3.30 horas, adicionando un café entre proyección y foro, de unos 15 min. Para posibilitar relajarse, adquirir energías, socializar. La no consideración de estos elementos puede hacer fracasar su sesión, aunque haya elegido una excelente película. Sin embargo, es igualmente importante no caer en el facilismo que no educa, no enaltece ni abre mayores mundos interiores ni proyecciones de vida personal o comunitaria. Es importante ir gradualmente subiendo el grado de complejidad, ir a filmes que requieren mayor concentración o que no tienen mayores efectos especiales, que son de otras épocas (en blanco y negro). También es importante considerar la necesidad de quebrar el esquema de películas elegidas – si se trata de un ciclo de cine foro- matizando, a modo de “recreo”, con alguna película de buena calidad pero que suavice las emociones que pueden haber estado provocando lo complejo de algunas problemáticas que hayan caracterizado sus proyecciones y debates. Para esto, elija algún filme que tenga algo de humor, romanticismo, aventura, fantasía, para no angustiar al espectador, si el ciclo, por ejemplo, ha sido sobre la violencia intrafamiliar.
Si se trata de un ciclo de cine foro, el ideal es adoptar un criterio que dé un sentido al mismo: Películas de un Director, de una época, de una cultura, de una problemática, de una nación, ganadores de premios de algún año específico, etc.
Respecto este momento, es claro que el director del cine foro es el responsable de la correcta elección de los filmes; pero es obvio que puede pedir consejo a expertos, o colaboración a quien represente el parecer de su público objetivo; visionar el filme con ellos, discutirlo, así tendrá mayor claridad sobre cuáles serán las conveniencias o no de su elección, las necesidades que considerar para los pasos siguientes.
2. Presentación del Film
Este es el momento en que usted y su equipo de trabajo hace su presentación ante el público asistente. La finalidad de este espacio es, en no más de 5 a máximo 10 minutos, presentar el film y centrar la atención de los asistentes en una dirección común; por ejemplo, en los conflictos que puede provocar la intolerancia religiosa. El cine foro no es una clase magistral ni una charla; no es el momento para mostrar sus conocimientos. Lo normal es que estemos ante un público ansioso de ver la película; por lo tanto, salude, diga su nombre; a lo más su profesión u ocupación y presente lo más relevante de la película, del director. Si el público es de alto nivel intelectual evite leer la ficha técnica: Diga que en la Guía de Cine Foro “La Carnada”, por ejemplo, encontrarán la ficha técnica con todos los detalles y que lo único que ahora quiere remarcar es que su Director, Bertrand Tavernier, se caracteriza por transformar sus investigaciones periodísticas y documentales, en películas de interés social. Agregue que es muy difícil encontrar sus películas en Chile; pues aquí no es conocido. En seguida, relate el argumento en forma muy simple “Tres jóvenes representan a una juventud desvinculada de la realidad; pues confunden ésta con lo que aparece en los film, en la publicidad, según los cuales es fácil encontrar trabajo, ganar dinero, al mismo tiempo ser alcohólico o delincuente y ser feliz. De esta forma, la protagonista pasa a ser la carnada que usarán sus amigos para atraer supuestos millonarios y así robarles el dinero con el cual, en un par de meses, suponen pondrán una tienda de alta moda y se enriquecerán. Desgraciadamente, la realidad se cobra y podremos apreciar cómo sólo logran volverse asesinos y terminar en la cárcel”. Es importante, también, que aclare si el Director pertenece a un credo, ideología o ha estado involucrado en situaciones que nos pueden ayudar a comprender el porqué de su visión de mundo y luego, deducir el mensaje que desea hacernos llegar a través de este film.
Luego, pida que se fijen en especial en la actitud de la joven y en sus contradicciones; en la actitud que tiene cuando sus compañeros agreden, en la cárcel, en la preocupación por su agenda… En otras ocasiones, deberá prevenir que se encontrarán con escenas muy fuertes, de tipo sexual; pero necesarias para el sentido del film… o hacer hincapié en que la película se basa en un hecho real. En fin, La presentación dependerá de la finalidad propuesta, del espectador y de usted.
Si es la primera vez que se encuentra con este público, tal vez tenga que explicarles por qué dar a conocer el argumento y no dejar el suspenso hasta el desenlace del film. Veámoslo.
Argumento: Quienes no conocen el sentido del cine foro u otras dinámicas para apreciar o debatir cine, encuentran espantoso que antes de ver el film se les dé a conocer que los protagonistas de “Más allá de los Sueños” mueren: primero los hijos, luego el padre y, al final, la madre quien al ser incapaz de sobreponerse a la pena y soledad, se suicida. Este último acto la lleva a la antesala del infierno, de la cual la logrará salvar el esposo”. Pues bien, para un público más experimentado en el goce estético del cine o en su grandiosidad como creación rica en enseñanzas, el argumento es lo menos importante; pues, como toda obra de arte, el mismo relato – por ejemplo, el atentado de las Torres gemelas” – puede dar lugar a decenas de filmes de diversa calidad, con iguales u opuestos mensajes, pero siempre piezas cinematográficas muy distintas; con metáforas o estilos igualmente diversos. Tampoco es preocupante que alguien o todos digan “ya vi o vimos la película”; pues sería como decir “Ya vi o vimos La Piedad de Miguel Ángel” o “Ya oí u oímos Claro de Luna de Claude Debussy” Es más el conocer el argumento, libera al espectador de la angustia o preocupación de no saber qué ocurrirá, permitiéndole disfrutar de la película como tal y estar atento a lo resaltado, en vistas del cine foro; más aún, si queremos que disfrute de la excelencia de las actuaciones, música, colores, planos; en fin, de la belleza de la creación como tal.
Todo otro aspecto sobre el film - contenido, locaciones, escenografía, director, actores, premios, otros filmes- que considere pueden ser importantes de conocer por el público que tiene delante suyo, ofrézcalo como material para actividades complementarias, evaluaciones, consulta voluntaria, proyección con otras temáticas que pueden ser muy importantes pero distintas a las que dicen relación con este ciclo temático o finalidad. Hoy la tecnología virtual nos ayuda: podemos ofrecer el material en un sitio web, CD, enviarlo por email a quien lo solicite, etc.
3. Proyección
Es importante una proyección del filme que sea fiel a éste: sonido, nitidez de imagen, idioma original, subtítulos correctos, forman parte de la obra misma. Un equipo de sonido de mala calidad, ruidos externos, falta de nitidez, dificultad para tener una visión de la pantalla completa, reflejos, quitarán mérito a la película. En ámbitos escolares, incluso universitarios, muy bien sabemos que es difícil de disponer de las suficientes salas de proyección. La causa de este déficit no siempre es de índole económica; sino que se encuentra en una falta de valoración del cine, del desconocimiento de lo importante que es como parte de la formación cultural, profesional, personal y social. En todo caso, entre dejar un vacío fílmico o apelar a la buena voluntad, paciencia e imaginación del espectador, debemos elegir el mal menor y arreglarnos de algún modo en nuestras típicas e incómodas salas.
Un punto importante es la continuidad de la proyección. No podemos darla en dos partes; sería como decir hoy miremos la mitad de la cara de la Gioconda y la próxima semana la otra. Lo que sí puede hacer es ver la obra completa, hacer aunque sea algunos comentarios y, a la próxima sesión, desarrollar el cine foro. Para ello deberá proyectar algunas partes claves del film, de tal forma dar continuidad al espectador como tal, reavivando lo que experimentara durante la proyección misma.
Es importante la oscuridad y el silencio; pues ellos forman parte de la magia de la ficción, sólo si no se rompe el encuentro obra-espectador. Uno de los mayores problemas es lograr un público respetuoso, silencioso, que dé el lugar que se merece a la obra fílmica.
4. Desarrollo de guías
Las guías dependerán de la finalidad del cine foro (curso, taller, debate), de la creatividad del director del cine foro y del público a quien van dirigidas. (Cf. Los diversos blog que he desarrollado y modelos de guías que han dado lugar, en nuestro caso, a las evaluaciones). Independientemente de lo anterior, pienso que es importante como recordatorio, iniciar estas guías con el nombre original y en español del film, la ficha técnica (país, año, director, actores y personaje que interpretan y otros datos que considere importante), el argumento, la finalidad del cine foro.
Dependiendo de lo numeroso de su público y de las edades, requerirá de colaboradores que puedan animar a trabajar en las guías, a no desviarse del tema y responder las inquietudes personales o de los equipos; respecto las actividades a desarrollar.
5. Discusión o Foro
Se realiza en torno a las actividades de la guía; por lo tanto debe tener claro el tiempo que dará para el desarrollo de las primeras y ahora su exposición, discusión. Dado que no hay un modelo fijo, sólo expondremos algunas consideraciones básicas:
§Evitar que todos los exponentes repitan lo mismo. Para ello puede entregar guías según las cuales deben realizar distintas actividades que se complementen entre sí, o, pedir que cada equipo represente un personaje distinto y desde él responda, etc. Si entrega a todos la misma guía, puede solicitar que los distintos equipos participen dando a conocer cómo desarrollaron x pregunta y los demás complementen si tienen algo distinto que agregar.
§ Es importante insistir en que lo importante es analizar el filme y no hacer uso de éste para exponer sus propios intereses. Se habla precisamente de evasión cuando el filme “se vuelve un pretexto para defender y sostener las propias integraciones sicológicas y las propias opiniones sobre temas que el filme objetivamente no propone o propone de otra forma: de un filme sobre educación se pasa a enjuiciar la educación en el país…” (Luis Campos M. “Cineforo”, Ed. Paulinas, Bogotá, 1.989. Pág. 37).
§
§Es importante no caer en un alarde de erudición, uso de tecnicismos, donde el cine foro es pretexto para “mostrarse superior”
§Puede terminar el cine foro – si el tiempo lo permite y los participantes no están cansados- con la proyección de las escenas de mayor fuerza expresiva (debe llevarlas editadas para no perder tiempo buscándolas en esos momentos) y un pensamiento final y/o una interrogante que deje el camino para el próximo cine foro.
6. Proyección Activa
Se puede incentivar a realizar una serie de actividades posteriores al cine foro: Si se trata de escolares del Primer Ciclo, por ejemplo, recuerdo que luego de realizar con ellos un cine foro sobre la diversidad, a partir de la proyección de Pocahontas, hicimos un concurso de afiches sobre la diversidad de la naturaleza, de las culturas, de los movimientos de la naturaleza, de las estaciones del año. Terminamos con lo que llamamos “El festival de las estaciones”, donde con la cooperación de los apoderados, a cada curso le correspondió una estación para luego representarla a través de comidas típicas, juegos, cuentos, formas de vestir, etc.
A. Modelo clásico para análisis de cine y educación
Primera Parte
Ficha técnica.
Datos interesantes Autor o Director del film
Breve argumento
Consideraciones importantes sobre público a quien es dirigido: qué características actuales (sociales, culturales, problemática, etc.) le ha llevado a elegir su público.
Razones que le llevaron a elegir el film
Consideraciones importantes sobre los personajes del film: Análisis de su personalidad; valores (en sentido estricto, virtudes) y disvalores (vicios) que encarnan.
Situaciones fílmicas de fuerte poder expresivo (escenas, guión..)
Problemática (s) que le interesa destacar
Documente la película con casos reales, noticias.
Complemente con una canción, poema, pintura o con algún texto de lectura.
Análisis ético del film: ¿El bien y el mal se presentan como tales, no se consideran o confunden?
Mensaje educativo del film.
Qué competencias se actualizan en usted a través del desarrollo de esta guía. Mencione y fundamente tres.Segunda parte
Guía de Actividades que deberán desarrollar sus educandos o público objetivo
Competencias que desarrollarán sus educandos a través de las actividades propuestas por ustedes
B. Modelo de análisis fílmico basado en la forja del héroe.
Observación: Es importante tener presente que existen dos tipos de film u obras: aquellas en que el héroe aparece desde un primer momento como tal; pues su forja tiene antecedentes extra film y aquellas cuyo desarrollo en gran parte es, precisamente, la forja del héroe.
Ficha técnica.
Datos interesantes Autor o Director del fim.
Breve argumento
Consideraciones importantes sobre público a quien es dirigido: qué características actuales (sociales, culturales, problemática, etc.) le ha llevado a elegir su público.
Desarrolle la estructura axiológica del film de acuerdo con la forja de héroes:
a) Protagonista víctima: Analice el personaje. Virtudes y debilidades y situación
b) Protagonista victimario: Puede ser individuo o grupo social. Analice su perversión
c) Protagonista Héroe: Debilidades que deberá superar para convertirse en héroe; luchas internas o externas.
d) Sabio, consejero y/o compañero fiel. Analice virtudes y límites
e) Analice el viaje iniciático del héroe (viaje de superación o educativo)
El héroe es presentado en el mundo ordinario: Descripción del inicio (mundoordinario)
Recibe el llamado a la aventura o misión: Descubrimiento de la misión (Causa a defender, compromiso. Ante qué adversarios o enemigos debe luchar
Duda al comienzo o rechaza la llamada ¿Por qué?
Son animados por un mentor o compañero de ruta para cruzar el primer umbralal mundo especial: Misión de su compañero (entrenador, consejero, compañía, protección)
El héroe se encamina a la llamada Gruta Abismal o segundo umbral : Describa la situación
El héroe logra su misión que es acorde al lema general: Proteger y servir a losdemás por un bien superior a lo sacrificado.
Principios, lemas, enseñanzas: Extraiga 3 principios, lemas o enseñanzas a partir de esta forja
6. ¿Qué competencias se desarrollan a través de la realización de esta guía?
Es interesante el análisis del cine como recurso educativo para formar en valores. Las películas de forja de valores, tal como lo expone Sánchez-Escalonilla- siguen el modelo de los cuentos de hadas, donde una princesa (representa el bien o la inocencia y es prisionera de un ser malvado. En nuestros filmes, un profesor, un joven, un mendigo o un ratón, quienes hasta entonces vivían en un mundo habitual, se ven enfrentados a la alternativa: o no cambiar su estilo de vida o detenerse para asumir la responsabilidad de proteger y salvar a quienes representan lo noble, lo correcto. Puede tratarse de personajes fantásticos o reales (Desperaux, Guido o Verónica Guerin). Los malos pueden ser las ratas, los nazis o los traficantes de drogas.
C. Modelo clásico competencias
Ficha técnica.
Datos interesantes Autor o Director del film
Breve argumento
Consideraciones importantes sobre público a quien es dirigido: qué características actuales (sociales, culturales, problemática, etc.) le ha llevado a elegir su público.
Razones que le llevaron a elegir el film
¿Cuál es el aporte del film al conocimiento de sus futuros alumnos?
Como futuro profesor, qué competencias debe desarrollar para enfrentar una situación similar a la planteada en el film.
¿ Cómo usaría este film para desarrollar en su Aula Escolar un ambiente de aprendizaje y de convivencia apropiados?
¿Cómo usaría este film como recurso evaluativo de alguna competencia disciplinaria o pedagógica?
Complemente este film con otro medio audiovisual, justifique su decisión
Ya explicamos que la
realidad es ambital y que su sola presencia –no apariencia- forma ámbitos de intercomunicación
en el caso de los seres humanos. Esa
presencia, en el caso del educador, debe ser educativa…
El
hombre educado, es el ser que tiene por ideal
vivir una existencia de superaciones, de lucha contra los vicios… de
realización de virtudes. El educador no es un mero enseñante sino un enseñante que educa; que pone la información y adquisición de habilidades o estrategias, al servicio de la formación, esto es, de la realización del ser en su carácter de persona que consciente de su ser, asume la responsabilidad de su propia existencia y del servicio que debe ofrecer a los demás. Así, el profesor educador debe asumir un liderazgo formativo, valórico: estético, intelectivo, moral. En cuanto el ser personal busca la armonía propia de la naturaleza y de la obra de arte, el educador es un formador en los valores vinculados a la belleza: inteligibilidad, proporción y plenitud. En cuanto el ser personal necesita entender la realidad, el profesor educador es un indagador y enseñante de la verdad. En cuanto el ser personal es consciente del ser y de las opciones de una existencia que debe decidir en cada segundo de ella, el profesor educador es un formador en las virtudes que implican la realización del bien moral, en su justa jerarquía.
3.1 Conceptualización fundamental para entender la dimensión moral
El animal es un ser reactivo, puesto que su vida está limitada por la capacidad de reacción a los estímulos que le presenta el medio en que se encuentra existiendo. El animal no tiene más opciones de respuesta ante los estímulos que la permitida por su dotación biológica: es un ser “ajustado”, determinado por su organismo y por el medio. En este sentido, podemos afirmar que en el animal no hay error de respuesta; como tampoco hay responsabilidad. Así, el no tiene que justificar su respuesta porque en él no existe la posibilidad de optar. Al gato no le queda más que hacer uso de sus garras para apresar la comida, defenderse o atacar ¿El ser humano? Su gama de posibilidades es inacabable; pues éstas sólo dependerán de sus conocimientos, imaginación, voluntad, moral....
A diferencia del gato de nuestro ejemplo, el ser humano podrá hacer uso de sus manos para sembrar alimento, para quemar cosechas, para trabajar sembrando o cosechando, para crear empresas... Podrá poner su inteligencia al servicio de sus manos e idear tecnologías que preserven el alimento cosechado y conservarlo por años; podrá usar cañas de pescar o barcos faeneros, rifles, trampas; podrá importar y exportar alimentos y adelantar artificialmente el desarrollo de las aves para obtener mayores beneficios económicos; podrá mejorar la calidad del alimento y crear puestos de trabajo que beneficien a todos, a la par que hacer donaciones, en orden a colaborar con la salud y disminuir la desnutrición… Sí, el ser humano "podrá decidir esto o lo otro", "podrá decidir actuar u omitir una acción"... Es aquí donde se vislumbra la importancia del carácter educativo: el poder humano sin una formación moral profunda, sin convicciones que nos otorguen una real autonomía moral, arriesga a la "formación" (debiéramos decir "deformación") de un hombre déspota, enceguecido por un poder sin las fronteras del deber ser y hacer.
Nosotros somos seres que debemos dar cuenta de nuestras respuestas ante el mundo... Ahora bien, para que esas respuestas tengan un sentido correcto, honesto, debemos tener principios éticos que nos guiarán, normarán.
ACTO
INTENCIÓN
MORALIDAD
Bueno
Buena
Bueno
Malo
Mala
Perverso
Bueno
Mala
Más malo
Malo
Buena
Menos malo
Somos seres morales; consustancialmente, morales.
Libres del medio, en cuanto ante él nos preguntamos qué hacer, somos responsables de nuestra respuesta. Por ello, ante una misma situación, se dan las más diversas actuaciones y consecuencias. La opción es consustancial a nuestra existencia; también entonces su justificación. Debemos dar razón por la acción elegida y por el rechazo de las demás. Es esta nuestra condición moral ineludible. Tienes hambre... allí está la comida; pero no.... debes distribuirla para que todos puedan sobrevivir: Pre-ocupación, proyecto o planes, responsabilidad, consideración, fortaleza, prudencia, equidad... Todo eso y más, formaron parte de las decisiones tomadas por nuestros 33 mineros...
3.1.1 Principios de la educación moral
Entrevista a Zigmunt Bauman
(La liquidez en que vivimos)
a) Debemos conocer la realidad, para direccionar nuestra creatividad y optar por aquellas respuestas que impliquen “cultivo de” y no “destrucción de”: Dar la espalda a la realidad es una actitud suicida y homicida de la cual somos inevitablemente responsables. Así, es suicida quien construye castillos en el aire, desconociendo el terreno; pues proyecta un futuro sin considerar la verdadera realidad. La imaginación pueril como es sabido es la que se pierde en ensoñaciones sin punto de apoyo en la realidad. En el film “La Carnada” de Bertrand Tavernier, los jóvenes proyectan, sin más, en menos de un año montar un negocio y hacerse millonarios… Son tres jóvenes; sólo uno de ellos –ella- trabaja atendiendo una boutique; se dan cuenta que así no juntarán el dinero necesario y han proyectado todo para “ahora, pronto”… Idean que ella atrape hombres millonarios; cuando la lleven al departamento, será cuestión de dejar la puerta abierta… ellos entrarán y sacarán el dinero… Resultado: un cruel asesinato pues no se convencen que la víctima no tenga dinero donde vive: emplean la fuerza para intentar hacerle hablar... Son tomados presos, navidad será la próxima semana… Ella, al ingresar a la comisaría y ver que el jefe de policía usa una costosa lapicera… saca un papel para averiguar su teléfono…; aún piensa que el plan puede resultar y ser ricos antes de navidad. Por lo mismo, el niño, en su inocencia, a fuerza de imaginar sin fundamento real que es Superman, se lanza por la ventana de un alto piso… Es un niño (un crío)… es nuestra responsabilidad. No es lo mismo crianza que educación. La educación requiere de la capacidad de discernir entre lo aparente y lo real, deducir las consecuencias y, luego, elegir… En la crianza, el adulto (padres, profesores, médicos) deben elegir lo mejor, lo que es bueno para el crío y evitar lo que realmente es nocivo para él.
La imaginación creadora, madura, en cambio, se nutre de la realidad y trata de mejorarla o transformarla, pero considerando la naturaleza de ésta, su propia realidad, los condicionantes y las consecuencias de su acción. Tal es tu real capacidad –sus debilidades y fortalezas- tales son las oportunidades y amenazas a que se deberá enfrentar,, tales son las condiciones del momento y tales las consecuencias… Podrías tener capacidad para pescar, bote, pero a lo mejor se anuncia un temporal o sería una desconsideración hacerlo cuando están en peligro de extinción o temporada de crías. Desconocer la realidad y construir la existencia a espaldas de ella es suicida y «homicida»: un peligro privado y público; bien porque, inmaduramente, proponen proyectos ilusorios, que acaban en la frustración de todos los que ilusamente se alistan confiados tras ellos; bien, porque inmoralmente se mueven en el engaño para propio beneficio. Así, por ejemplo, es fácil que los traficantes de droga, en un principio las regalen para crear la adicción, pero ellos, en cambio, no las consumen; pues saben muy bien sus consecuencias. En cualquier caso, por ignorancia, inmadurez o engaño, se trata de un peligro privado y público. De ahí la importancia de, antes de tomar decisiones, conocer la verdadera realidad, proyectarla…
Por eso conviene experimentar la realidad cotidiana, informarse, recurrir a los aportes que hacen los distintos saberes y echar mano de la experiencia ajena, a través de la literatura, el cine, las artes plásticas, los medios de comunicación, la familia, los educadores.
b) Debemos ser idealistas pero no utópicos o ilusorios:Un ideal es una idea de perfección sobre nuestro ser, nuestra existencia y el mundo… Su origen es la misma realidad, en cuanto desentrañada por una inteligencia que ha respetado su ser esencial y, por lo mismo, vislumbra caminos para su cultivo, esto es, distingue entre nutrientes y nocivos. Ninguna mente sana puede poner como ideal la violencia, la inequidad, la desconsideración, la drogadicción, el abandono; pues evidentemente son nocivos.
“Sería idealismo positivo considerar que la historia humana se construye también con ideas e ideales, y que es puro conformismo, dejación de humanidad, resignarse a pensar que no hay más cera que la que arde, aferrarse con uñas y dientes a la vulgaridad y la ramplonería, tachando de ilusos a cuantos intentan abrir nuevos horizontes. (…). Una cosa es soñar utopías cuyo fracaso conduce a la frustración de los ideales por los que nacieron, otra bien distinta ampliar el ámbito de la realidad posible, para encontrar siempre ante cualquier problema una salida. Los enigmas excitan la imaginación y la razón creadoras; las aporías, los callejones sin salida bloquean las capacidades humanas y acaban matando el impulso vital.”, dice Adela Cortina, catedrática de Ética y Filosofía Política, en la Universidad de Valencia. (Cf. http://www.zubiri.info/cortina.htm )
Quienes de espalda a la realidad elevan una idea preconcebida como ideal, caen en un utopismo relativista, direccionado por intereses particulares, por ansias de poder o dominio sobre la realidad para su consumo o apropiación. Quienes dan la espalda a la realidad intentarán por todos los medios promover una masa de hombres no pensantes, no críticos, no creativos, sin ideales, sin convicciones morales: seres manipulados pero no educados.
c) Para educar en responsabilidad, debemos educar desde la realidad de un ser humano “situado”, que nos permita cumplir con aquellos tres momentos éticos de que habla Ignacio Ellacuría: hacerse cargo de la realidad, cargar con ella y encargarse de ella para que sea como debe ser.
Si queremos educar, debemos conocer la realidad que viven nuestros educandos; cómo la experimentan, qué sentido y valor le dan en el marco y horizonte históricos de sus vidas. Ser científicos es ser investigadores, indagadores de la realidad misma: es en la realidad donde encontraremos la explicación de lo que le acontece. Esto, que pareciera obvio, a veces parece olvidarse; pues son muchos los que hacen discursos sobre cómo educar sin mirar al educando real; sin interesarse por sus anhelos y temores, sus penas, alegrías y esperanzas o desesperanzas. La hipótesis, la variable determinada, la muestra, la fórmula estadística…; eficaces en el ámbito del mundo predeterminado y lógico - matemático; dejan de lado, desde el punto de partida, lo más esencial del ser humano: su toma de conciencia, su libertad, su vocación de dignidad, su alma, su mismidad… Por ello, se acumulan estadísticas y cientos o miles de investigaciones sociológicas sobre la pobreza y el hombre sigue indigente; lo mismo acontece con la educación…y con otras áreas humanas. Tratemos, entonces, de entender la realidad del educando, la nuestra y el mundo real en que nos encontramos situados. No se trata de conceptos abstractos, ni de fórmulas preconcebidas; sino de experiencias únicas que ocurren en la historia de vida de personas también unas e íntimas.
c.1) «Hacerse cargo de la realidad» implica entender la situación real que tenemos ante nuestra mirada. Por ejemplo, entender la situación de agresión y falta de respeto ante la cual podríamos encontrarnos en una sala de clases: Entender sus causas, motivos que la impulsan, formas de expresión, situación familiar de los educandos… Estudiar la realidad de cara a ella, no es lo mismo que estudiarla en la abstracción de un discurso lineal sobre la violencia que puede aparecer en un libro. No digo que el libro no sirva sino que es complemento… pero no sustituto de la realidad. El libro puede aclararnos algunos conceptos, entregarnos algún lenguaje apropiado, algunas estrategias, precisamente, de acercamiento a la realidad que nos preocupa y la cual debemos indagar. Recuerdo un profesor de cuarto básico que acudió a la Universidad para pedir una intervención en el curso del cual era profesor jefe… Se trataba de niños entre 9 y 11 años a quienes catalogó de tal indisciplina, que le eran “Incontrolables”. Recuerdo haber partido con una dinámica que dio por resultado que ante un incendio, varios de ellos preferían esconderse en un armario o taparse con sábanas y dejarse morir… No había caso, no querían vivir ¿La razón? Producto de otra dinámica: la carta a un amigo desconocido y leal que guardaría el secreto: varios contaban que sólo molestaban en su hogar, que tenían miedo a la violencia del padre alcoholizado, la madre ya sin paciencia… Otros… acusaban ser abusados sexualmente y no ser creídos o encontrados culpables y no contar con el apoyo de la madre. Uno de ellos, prometía salir de su flojera y tener la casa limpia, los platos lavados y ninguno roto, para cuando llegara su madre del trabajo, quien lo amenazaba con abandonarlo si no hacía bien las cosas… Y el profesor, que los veía a diario y ya por cuatro años, no tenía idea…
Para hacernos cargo de la realidad de cualquier realidad y llevarla hasta un salón de clases para tratarla con los alumnos y/o apoderados, sin herirlos, sin exponer sus vidas privadas, el cine nos entrega un aporte pedagógico incalculable; pues a través de su ficción podemos llevar, en un lapso de dos horas, la violencia tal cual se da en situaciones reales de vida: así, podemos presenciar la historia de una agresión física y psicológica desde sus inicios y hasta su culminación; aprehendiendo a través de ella lo que ocasiona el grito, la humillación, la tolerancia de lo intolerable y, al final, la liberación y la búsqueda de la identidad perdida. El cine, nos recrea una realidad sin desintegrarla; pues al igual que la vida real, hace uso de un lenguaje no lineal. Nos permite conocer todos los factores que inciden; la historia misma de cómo se fueron dando; los personajes involucrados y sus formas de actuar e influir en ella.
Una pedagogía experiencial necesita instalarnos en la realidad misma para que, por empatía, accedamos a ella experiencialmente; a través no sólo de una observación directa, sino íntimamente, esto es, haciéndola formar parte de nuestras propias experiencias de vida –acogiéndola- para luego entenderla comprensivamente. A ello aludimos cuando decimos “me pongo en el lugar de”, “siento en carne propia lo que te ha pasado”. Se trata, entonces, de imaginarse intelectiva, moral y afectivamente lo que otros han vivido; es lo que también se logra con las historias fílmicas que mágicamente, con el uso de los recursos del lenguaje cinematográfico, nos introducen en un mundo que, aunque sabemos ficticio, nos hace sentir lo que viven los personajes: nos enojamos con ellos, reímos, lloramos, criticamos, damos consejos… El espectador de cine, en la medida que conoce todos los elementos que conforman una situación: quienes son los buenos, los que mienten, los engañados, las intenciones de los personajes, sus fortalezas y debilidades, etc., entiende la realidad, por ello, puede “hacerse cargo” de ella y, seguidamente, “hacer los cargos que corresponda”, esto es, “cargar con la realidad”.
c.2) “Cargar con la realidad” implica determinar y analizar los distintos grados de responsabilidades que se articulan en una situación; distinguiendo entre causas, influencias y condiciones. La causa es la determinante. Si no tienes el don o virtud del canto, por ejemplo, jamás podrás cantar bien, aunque tengas la oportunidad de acceder a los mejores maestros de canto. Pero si cantas bien, la causa es tu don y tu esfuerzo por realizarlo; el maestro ha sido una buena y a lo mejor gran influencia o apoyo positivo, que ha facilitado la acción de la causa que es siempre íntima, pero no es determinante de tu realización; pues somos libres. Ahora bien, podrás saber cantar; pero si estás afónico o estás en un recinto donde se debe guardar silencio; hay que esperar o hacer algo para que cambien las condiciones. En otras palabras, la causa es determinante; las influencias y condiciones, no. Existiendo la causa –el talento- el ser humano puede superar toda influencia y condicionamientos, como también puede no aprovechar las influencias y condicionamientos positivos: Tiene talento, lo medios óptimos para aprender, el tiempo y lugar apropiado, pero la falta de voluntad o inseguridad, inhibe la actuación de la causa, esto es, la actualización de su talento. Superados los vicios o debilidades, podrá realizarse si lo hace “a tiempo”; pues algunos talentos son condicionados por el paso del tiempo, a tal punto, que se vuelven un “imposible de realizar”; ejemplo, el tenis a gran nivel, la danza. Las causas son siempre íntimas o internas (La causa de que el vidrio se quiebre con una piedra es su fragilidad; si no fuera frágil, no se rompería ni con un balazo. Influencias para que la fragilidad actúe son muchas: agua hirviendo, un terremoto, un alunizaje… Cargar la realidad, entonces, implica tener claridad sobre cuáles son las causas de un actuar y qué lo motiva o influye, condiciona.
c.3) “Encargarnos de la realidad” implica estar en condiciones de poder asumir la propia responsabilidad frente a quienes nos hemos comprometido. Somos educadores; algo debemos hacer frente al dolor, abandono, violencia que sufren nuestros educandos; no podemos asumir una actitud de irresponsabilidad o de inoperancia. Ser responsables implica responder de las consecuencias de lo que hacemos y de lo que no hacemos. Por supuesto que para ello, tal como hemos visto, es necesario hacerse cargo de la realidad, luego cargar con ella y, ahora, encargarnos (responsabilizarnos) de ella; preguntarnos, entonces, qué debemos hacer ante tal situación.
Cuando damos espacio y derecho a cualquier acción injusta, sin hacer nada, no sólo aumentamos el daño a quien ha sido injustamente agredido, sino que dificultamos la convivencia en paz de un curso y damos lugar al mal ejemplo. Recuerdo una noticia: Se informaba que tres estudiantes de enseñanza media habían abusado de una compañera delante de otros estudiantes que hicieron caso omiso de los gritos de auxilio e intentos de huida de la estudiante. Arrastrada por el suelo; fue reiteradamente abusada sobre un escritorio; en la misma sala de clases. ¿Los profesores? Pareciera que no existían. Resultado de esto y de la denuncia efectuada por la alumna y su madre, la víctima debió ser retirada del Liceo pues por razones obvias, no podía ni psicológica, ni moral o socialmente, seguir compartiendo con quienes la habían abusado y con quienes lo habían permitido. Sus victimarios, en cambio, siguieron en “su Liceo”, como si nada hubiese ocurrido… En ética, a este actuar se llama “actuar mal con agravante de escándalo”, pues con el ejemplo se avala el mal actuar y no se corrige, con lo cual los observadores también son moralmente dañados.
Debemos asumir nuestra responsabilidad; atrevernos a mirar, ver y tomar las riendas para guiar a quienes nos corresponda por buenos caminos y, si no existen, construirlos… Buscar o crear un buen material en el cual los educandos descubran y logren discernir y entender el buen y mal actuar, la diferencia entre virtudes y vicios, se planteen dilemas éticos… Liderar para instar a otros a colaborar en la misma ruta, elaborar planes de acción o programas educativos y, así, formar en valores para erradicar la maleza y sanar las heridas de muchas almas.
Alfonso López Quintás, afirmaba en el libro que escribiera junto a Gustavo Villapalos: “La responsabilidad es siempre proporcional a la dignidad. La dignidad de quien consagra su vida a orientar a niños y jóvenes es muy alta. Se hace responsable del futuro de estas personas y, consiguientemente, de la sociedad”
d) Antes de hacernos cargo de la realidad, debemos hacernos cargo de nosotros.
Entender o entendernos no es fácil. Por ahora, digámoslo en forma simple: Somos lo que hemos ido haciendo de nosotros a lo largo de nuestra trayectoria de vida; en ello debemos incluir lo que podíamos o debíamos haber sido y no fuimos y lo que podríamos o deberíamos ser y aún no realizamos. Generalmente, entender nuestro propio actuar personal, es mucho más complejo que entender el de otros… A veces, la explicación o comprensión de una actitud, decisión o comportamiento está en la interpretación o sentido que hemos dado en el pasado a una experiencia que, para otros, podría no tener mayor incidencia. Analizarnos moralmente es difícil, influyen sentimientos y un pasado que no es recordado tal cual ocurrió. Además, el pasado ya fue, no es modificable; la esperanza está en proyectar un futuro que aún no es. Es algo que todo educador debe tener presente, para alentar al alumno a superarse y no aplastarlo, haciendo hincapié en el error ya pasado. Veamos algo más sobre esta temática, donde es imposible separar la ética de la antropología:
d.1) La necesidad de reflexionar sobre la experiencia.
Nuestra vida es un continuo de experiencias o vivencias que van configurando lo que llamamos nuestra biografía o historia de vida. Se trata de experiencias de diversa envergadura o impacto; tanto para nuestra existencia como para la de los demás; experiencias no siempre reflexionadas que, sin embargo, pueden alcanzar el rango de acontecimientos, esto es, marcar el rumbo de nuestras vidas, con su carga de posibles e imposibles. Por ello, no es más sabio quien más ha vivido sino quien constantemente va extrayendo principios de vida a partir de lo experimentado. Podemos pasar por la vida o vivirla con mayor o menor profundidad, dependiendo de cuánto vayamos aprendiendo de la misma. Así, nuestra vida es la historia de nuestras experiencias y de la reflexión sobre ellas, lo que es también una experiencia: la experiencia de reflexionar sobre la experiencia. Así, no es lo mismo la experiencia de amar –estar amando- que la reflexión sobre qué significa amar o que amemos a tal o cual persona. Tengamos presente, entonces, que la reflexión sobre una experiencia será siempre sobre una experiencia pasada y que ese pasado podrá ser próximo o remoto.
Aclaremos que no reflexionar sobre nuestras experiencias de vida no significa que éstas sean algo oscuro o inconsciente. Quien en estos momentos está leyendo estas líneas no está reflexionando sobre su experiencia de leer, pues ello le impediría leer; pero ello no implica que su leer sea inconsciente. De hecho, si le preguntamos qué está haciendo, dirá: ”leyendo”. Lo habitual es, entonces, ser “conscientes no –reflexivos” respecto nuestras experiencias o acciones. La reflexión sobre nuestras experiencias nos lleva más allá que la toma de conciencia; implica el acto de volver la mirada hacia nuestro interior, hacia lo que nos está aconteciendo para analizarlo. La reflexión es una introspección, un volverse sobre sí mismo que puede revelarnos las causas, condicionamientos y elementos que están conformando nuestra forma de existir, en un momento de la historia de nuestras vidas, en una situación determinada. Esta reflexión podrá permitirnos descubrir, entender e incluso replantear el curso mismo de nuestras existencias; evaluar nuestros proyectos personales y la forma de llevarlos a cabo y, por último, extraer aquellos principios que nos orientarán en futuras decisiones y se constituirán como criterio de crecimiento, estancamiento o destrucción personal. Nos permite, en otras palabras, hacernos cargo de nuestra realidad.
¿Qué nos sucede, qué sentido tiene tal o cual decisión, qué significa tal acontecimiento o persona en nuestras vidas, qué experiencias nos hacen crecer y cuáles nos consumen, qué es lo más importante, qué debemos asumir y qué superar, cuáles han sido nuestros errores y aciertos y cuáles sus consecuencias? En fin, son muchas las reflexiones que necesitamos hacernos constantemente para no perdernos en un mundo cada vez más apremiante y conflictivo que, así como nos ofrece múltiples posibilidades, también nos pone cada vez mayores dificultades para alcanzarlas en forma honesta.
En cada una de nuestras experiencias está involucrado todo nuestro ser personal; no puede ser de otra manera; somos indivisibles: afectivos, inventivos, morales, intelectuales, sociales (familiares, amigos, adversarios, habitantes, ciudadanos, etc.), creyentes, más o menos saludables o vitales y todo ello en un constante y continuo acontecer que va conformando nuestra historia de vida. Indivisibles, complejos por nuestra riqueza de ser, únicos e íntimos, vivimos situaciones también únicas, que dan una tonalidad a nuestra existencia según sean predominantemente afectivas, morales, intelectuales, religiosas, sociales, corporales, estéticas, etc. Durante el nacimiento de un hijo, por ejemplo, para la madre predominará la dimensión afectiva, mientras para el médico la intelectual; pero, en ambos casos, está allí cada ser involucrado por entero en esa experiencia: su historia de vida, sus valores, sus conocimientos, su afectividad, sus creencias… Entender una experiencia de vida, implica tener presente todas sus dimensiones; sin olvidar que somos únicos e indivisibles, en situaciones de vida también únicas e irrepetibles. Una reflexión sobre nuestra experiencia debe considerar que ésta se da no en el vacío sino en un espacio y un tiempo determinado, que forman parte explicativa de la misma.
d.3) La reflexión sobre lo que nos acontece no es inmediata.
No cabe duda la importancia de la reflexión sobre nuestras experiencias; sin embargo, es importante tener presente que la reflexión sobre éstas, no es inmediata ni fácil. A veces, la comprensión de algo experimentado cuando niños o jóvenes, lo entenderemos mucho más tarde; después de numerosas reflexiones e iguales aciertos y errores. Es más, recordemos que nuestra reflexión es sobre una experiencia necesariamente pasada; por lo cual "el sentido de una experiencia no llega en realidad a ser nunca decisivo o concluso. Y esto ocurre no sólo porque en el curso de la existencia alteramos la valoración de nuestros propios actos pasados; es que, de hecho, nuestras experiencias reobran sobre las anteriores, y por ello es posible que las valoremos, con el tiempo, de modo distinto." (E. Nicol en su "Psicología de las situaciones vitales”)
¿Cuánto tiene que pasar para entender una actitud, una decisión, una palabra o un silencio? Por ello debemos tener cuidado con nuestro sentido de culpabilidad, con el culpar o culparnos. Así, cuando hoy nos demos cuenta que fue un error la decisión de hablar o callar, hacer o no hacer esto o lo otro; también deberemos tener en cuenta que en ese entonces, tal vez, no teníamos la edad, la sabiduría de vida o conocimientos necesarios para percibir las cosas de otro modo; o, quizás, no se dieron las circunstancias que nos habrían permitido resolver esas situaciones de una manera más eficiente. Acaso hoy encontremos explicaciones o formas de actuar que habrían sido más certeras; pero es bueno tener presente que hoy somos otros. A modo de ejemplo, recordemos las situaciones presentadas en el film Mysterious Skin: Brian y Neil eran niños indefensos cuando fueron abusados por el entrenador; no podían responder de lo que por sus edades y circunstancias afectivas y familiares era para ellos imposible de entender y asumir de otra manera.
¿Cómo se hace cargo de la realidad, carga y encarga de la realidad?
e) El pasado que no pasa…
Para nuestro tema – la pedagogía experiencial – nos interesa aclarar algo más la historicidad que nos conforma. En primer lugar, aclaremos que el pasado no es sólo lo que fuimos o hicimos; sino también lo que podíamos ser o hacer y no fuimos o hicimos y lo que sabíamos que no podíamos o no debíamos ser o hacer... ¿Recuerdan alguna experiencia al respecto y de qué forma hoy nos conforma como un posible o un imposible? Pero no es sólo lo que nos ha pasado lo que hoy nos conforma en una especie de estilo de ser, de existir y de habérselas con el mundo; sino nuestra forma de proyectar ese suceso. ¿La madurez adquirida al día de hoy, acaso no nos permitiría tener otra apreciación de los sucesos pasados y, consecuentemente, otra forma de vivir este presente y proyectar nuestro futuro?
“De nuestras experiencias pasadas, unas son más próximas y otras más remotas a nuestro presente actual (…). Lo próximo a nuestro presente puede ser algo que distingamos como remoto en una sucesión temporal homogénea. E, inversamente, lo remoto en el tiempo puede ser, para nuestro presente actual, efectivamente más cercano. Por la función misma del recuerdo, las experiencias pasadas se aproximan a nuestro presente, alejando de él a otras; y el olvido las aleja a todas, unas más y otras menos rápida y totalmente. (…) Es la relación afectiva con el presente lo que determina casi siempre la proximidad o lejanía de una experiencia pasada respecto ese mismo presente. (…) Una experiencia pasada puede sernos próxima lo mismo si ella fue grata, o si su recuerdo es grato, que si fue desagradable.” (Ibíd. Pág. 55)
Por ello, antes decía que nuestra historia de vida no es lineal, no se lee a reglón seguido. Recuerdos y olvidos saltan espacios, uniendo tiempos lejanos, trayéndolos al presente y alejando otros, hasta hacerlos casi desaparecer…Por ello no hay medidas ni instrumentos válidos para cualificar el tiempo vivido por cada cual, cuán lejano o cuánto pasado ha vivido y cuánta experiencia ha “acumulado” . Las causas de la violencia no cabe duda que se encuentran en experiencias próximas que pueden encontrarse lejanas en el tiempo cronológico; en los inicios de la vida; en el pasado que no pasa… Sin embargo, no estamos determinados por el pasado pues somos, al mismo tiempo, lo que aún no somos.
f) La experiencia del futuro presente y como posibilidad.
Ser el mismo no es lo mismo que ser igual o idéntico. Nuevas experiencias nos presentan nuevas posibilidades y, por lo mismo, imposibilidades. Y si bien es cierto que hoy somos el resultado de las elecciones y rechazos realizados en el pasado, y que estos circunscriben nuestras posibilidades futuras; no menos cierto es que el pasado no nos limita, no nos cierra o determina nuestra mismidad abierta a los cambios, a lo distinto, a lo que antes no hemos sido o vivido. Podemos cambiar el curso de la historia de nuestras vidas, proyectarla de modo que nuevas experiencias la potencien en direcciones distintas a las hasta hoy llevadas.
Somos el mismo que se va construyendo día a día, por lo tanto, siempre distinto; siempre novedoso. El futuro, nos es primordial porque en él está la esperanza, el sentido y finalidad de nuestros afanes, de la educación; del paso de la violencia a la paz. Por ello, el hombre que siente no tener futuro posible; es un hombre "sin vida"; "preso de la desesperación", no espera nada; se deja estar. De ahí también la actitud heroica de quien sentenciado de muerte, vive con fuerza cada momento de su vida; de ahí lo sobrecogedor de sus últimas disposiciones y de ahí la diferencia entre quien ve la muerte como un tránsito y quien la ve como el fin de la existencia.
Si el futuro es lo que puedo llegar a ser o a hacer; si es posibilidad, es importante entonces preguntarse ¿Qué es lo que queremos hacer; quiénes queremos llegar a ser? Nicol dirá "Cuando la facultad de proyectar, agotada por las dificultades del presente, o por la oscuridad del porvenir, se rinde y exclamamos veremos lo que pasa, dejando que el futuro venga a nosotros, incluso entonces sabemos que algo va a ocurrir, que inexorablemente se va a producir una situación en la cual nos sentiremos inmersos, o de la cual seremos constituyentes. Pero no sabemos cuál va a ser ella" Es la incertidumbre agobiante; nos produce desazón, desconcierto, inseguridad. Nos gusta ser previsores incluso, manejar el factor sorpresa en lo que no es decisivo: el regalo o la fiesta sorpresa. Necesitamos la certeza de que lo fundamental de nuestras vidas seguirá un curso de continuidad que nos permite saber de antemano qué hacer, a qué atenernos. Los cambios bruscos nos provocan desconcierto; nos dejan en la crisis del cataclismo que puede ser físico, económico, afectivo, social, moral; etc.
g) Según como habitemos el espacio será nuestra experiencia.
¿Recuerdan algún rincón amado? ¿Recuerdan algún lugar al cual jamás quisieran volver, por muchas comodidades o lujos que éste les ofreciera? Habitamos el espacio; esto es, lo teñimos con nuestra historia de vida y éste, a su vez, nos hace saltar a pasados, provocándonos emociones, recuerdos, que pueden ser gratos o no. Por otra parte, podemos hablar de espacios acogedores o desacogedores; espacios que con su vestimenta, promueven la paz o la violencia. Somos personas que se inspiran en un paisaje o en habitaciones vestidas por experiencias en ellas tenidas. Por ello, el inventario de un lugar no tiene el mismo sentido o valor para dos personas.
Nos proyectamos no sólo según nuestros tiempos, sino en un lugar; en una circunstancia. No da lo mismo cualquier lugar para construir el hogar, para celebrar o para pasear por él. En un lugar somos extranjeros; en otros, estamos en lo nuestro… No es lo mismo invadir un lugar que cultivarlo: “Es el espíritu y no el cuerpo el que arraiga la tierra del lugar”, dice Nicol.
De acuerdo con lo expuesto hasta aquí, es claro que la sabiduría de vida, no dependerá de la edad, puesto que no depende de la cantidad de experiencias, sino del cómo integremos esa experiencia, cómo captemos su sentido de ascensión, de tal modo influya positivamente en nuestros propósitos y fortalecimiento. Muchas veces, no nos damos el tiempo para volvernos sobre nosotros mismos; a veces, por comodidad o temor a no saber cómo enfrentarnos; así el ser humano se va volviendo un inconsciente, se va bestializando. Reflexionar sobre nuestras experiencias vividas directamente o en la experimentación fílmica es también una experiencia; tratar de explicar esa experiencia también lo es…
h) Educar es enseñar a descubrir y amar los valores – verdad, bien y belleza- de tal modo sean asumidos como principios de vida.Asumidos los valores, pasan a configuran nuestro ser conforme las virtudes. Es la educación como actitud de vida, donde el bien es bondad, la verdad es veracidad y la belleza es éxtasis. Llamamos axiología a la disciplina filosófica que estudia los valores. Esta disciplina, se sustenta en la antropología filosófica. La relación educación con el bien moral, es estudiada por la ética y la relación con la belleza, por la estética.
2º Principio de tolerancia: Desgraciadamente, dado que existe el mal, cuando no hay alternativa alguna para evitar un mal mayor, se debe actuar conforme al mal menor.
3º Se puede actuar mal por comisión u omisión, esto es, cuando se hace lo que no se debe hacer o cuando no se hace lo que se debe hacer.
4º Para que haya mérito o culpabilidad de los actos, tiene que haber conocimiento o debiera haberlo y voluntad.
5º Existen agravantes y atenuantes de lo actos:
a) Según la acción e intención:
a) Según la acción e intención:
b) Es más malo actuar contra alguien inocente o de actuar correcto, que ante quien actúa mal.
c)Más mal actúa quien tiene mayores conocimientos y mayores responsabilidades.
d) Mayor es el mal cuando se atenta contra un bien mayor.
e) Mayor es el mal si se hace con escándalo, esto es, se ufana de él y se trata de propagar.
f) Mayor es el mal si se actúa en contra de quienes somos responsables
g) Mayor es el mal si se actúa contra un bien público o común que contra un bien particular.
Educarse implica el reto de ascender en honestidad, en bondad de ser, en mérito de ser; implica, por lo mismo, la realización de virtudes. Ahora bien, llamamos virtudes morales a las diversas formas que presenta la realización del bien, acorde las situaciones que debemos enfrentar durante el desarrollo de nuestra existencia. Así, hablamos de virtudes naturales cardinales o derivadas y de virtudes teologales o sobrenaturales. La educación en este sentido implica un reto moral, pues el bien no siempre es fácil de distinguir del mal; como tampoco es fácil superar la comodidad, conveniencias o placeres inmediatos que puede ofrecer el aparente bien o mal. Muchas veces el ser humano distingue entre lo bueno y lo malo, lo correcto o incorrecto; pero por debilidad cae en los vicios. Mientras las virtudes implican una real realización del auténtico ser que somos; los vicios implican una falta de auténtica realización que puede ocultarse tras la fachada de bienestar, poder, tener o placer.
Prudencia, Fortaleza, Templanza, Justicia son las virtudes que llamamos naturales “cardinales”, por cuanto como los puntos cardinales, indican un camino de corrección a seguir (un camino educativo). Cada virtud cardinal se puede expresar a través de diferentes virtudes que , entonces, son llamadas “derivadas” La adjetivación de “naturales” es para diferenciarlas de las virtudes teologales o sobrenaturales que dicen relación directa con Dios, pues en Él tienen su origen y destino; así las virtudes de la fe, esperanza y caridad (camino de gracia, revelación y santidad). Las virtudes cardinales naturales, en cambio, centran su realización en la voluntad del ser humano y en su relación del mismo con la naturaleza y con los demás hombres. Imprudencia, Debilidad, Intemperancia e Injusticia; Infidelidad, desesperanza y odio, son las nominaciones que damos respectivamente a los vicios que caracterizan una existencia por oposición o ausencia de las respectivas virtudes. El estudio de la educación en relación con las virtudes teológicas y con el sentido final de la existencia o llamado Bien Final o Último, puede dar lugar a una perspectiva teológica de la educación.
3.2. DIMENSIÓN ESTÉTICA O PEDAGOGÍA DE LA ADMIRACIÓN Y BELLEZA
Nuestro sistema nervioso y órganos, nuestra capacidad racional y emocional, nos disponen, en la medida que están sanos, a tener una serie de sensaciones y análisis que nos pueden provocar experiencias de gusto, agrado, placer o sus contrarios: disgusto, displacer o dolor, desagrado. A diferencia de ello, la sensibilidad implica una toma de conciencia y el descubrimiento, redescubrimiento o creación del sentido que vincula sensaciones, ideas, emociones, a valores que les trascienden. Veo el movimiento de los astros y planetas, estudio y entiendo una serie de relaciones y fórmulas astrofísicas explicativas de las órbitas, me alegro y emociono ante el éxito del lanzamiento de un nuevo observatorio espacial; pero aún no tomo conciencia de todo lo que ese conocimiento me está diciendo…
La sensibilidad como conciencia del valor de una realidad o situación, de un ámbito, nos muestra la materia pero para desocultar lo que está a resguardo, atesorado pero al mismo tiempo esencial y explayándose en un sentido trascendente. Los sentidos nos ofrecen una somera información; una especie de llamado de atención que luego debemos integrar en un examen de conciencia…Por eso uno de los peligros es que al entregar el conocimiento disperso, la realidad fraccionada, el educando se quede en la parte o aspecto y no capte el sentido cuyo valor se aprehende en el todo; y no sólo de una realidad sino de la situación real en que esa realidad actúa respecto de otras y de un todo situacional. Por lo mismo no capto el sentido que tiene en el otro su palabra y su mirada; no lo escucho ni veo; menos aún percibo su intención ni su valor; lo más increíble y trágico que tampoco los propios. ¿Qué hace la pedagogía al respecto?
Recuerdo aún esas clases de biología, donde se supone, aprenderíamos a entender, valorar y respetar la importancia de la vida, nuestras vidas y las de los demás. Pero… ¿podemos llamar biología al repetir una y otra vez las funciones y partes del aparato circulatorio, del ojo o del aparato reproductor? ¿Aprendemos a respetar la vida de la naturaleza, analizando cadáveres de insectos o peces? ¿Facilitamos de esa forma la captación del sentido, nobleza, belleza y valor de la vida? Tuve un profesor en mis tiempos de estudiante, a quien aprendí a valorar no a través de sus clases sino de un libro “Memorias de la otra existencia”. Al terminar sus estudios, recordaba con gratitud a quien calificara de cómo “cierto exótico profesor de la escuela”, su profesor de anatomía comparada, Hans Möllendorf “maestro eminente, único en quien había observado a cada paso una especie de estremecimiento estético en la manipulación de las materias de su especialidad. Entonces sucedía algo inesperado y sublime. El profesor perdía la rígida compostura de sus gestos y movimientos y su inexpresiva mímica de expositor objetivo. Olvidado del rigor de su clase se transformaba en el estupefacto contemplador de algo inaudito. Entonces absorto en el espectáculo de una probeta o de una lámina en el fondo de un microscopio, el profesor emitía opiniones carentes de todo valor científico y absolutamente inverificables. Decía por ejemplo “Aquí tenemos una suspensión de diatomeas que ejecutan un maravilloso ballet acuático” (…), otras decía, “Si vivir es crecer, entonces vivir es interpretar una partitura. Y el alma, cada alma, es el intérprete de esa partitura”. “Ah, si tuviésemos, agregaba, oídos más delicados oiríamos el crecimiento desde la mórula hasta el embrión como un crescendo en que van entrando sucesivamente los vientos, las cuerdas y los cobres, y sentiríamos a la vez que el alma goza indeciblemente al componer su propio cuerpo”. Le daba, pues, gracias a ese hombre poco común y a la vez me preguntaba que le sucedía al alma una vez cumplida su jubilosa tarea, despertada ya al mundo y entregada a su propia decisión. ¿Podría ella hacer de sus energías aún no gastadas el despliegue simple e impecable de una música concertante” (Rafael Gandolfo B. Ed. Universitaria, 1985, p. 86-87). Amor, contemplación, sensibilidad para aprehender lo esencial y su belleza tras lo que aparece como primera información a los sentidos y a la razón…Entonces se toma conciencia, porque nos sobrecoge, la armonía, el resplandor del ser, es decir, su auténtica belleza; la belleza de ser. Ese mismo conocimiento que a veces parece asfixiarnos por la forma como nos lo entregan, en otros hace que pase a ser sentido de vida; por algo será…
Estamos ante lo que podríamos llamar Pedagogía y Educación Estéticas: Pedagogía que educa a partir del encuentro con la realidad a través de su belleza; pedagogía que nos coloca en situaciones que nos instan a afinar el espíritu, el entendimiento, para discernir entre lo esencial y lo efímero, lo profundo y lo superficial, la presencia y la apariencia, la morada y el espacio, el ocio y el negocio, la realidad ambital o transobjetiva y los objetos o cosas, el acontecimiento y el dato, lo atesorable y lo desechable, lo superior y lo inferior, la belleza y lo bonito,la obra de arte y lo ornamental, la magnificencia y lo sublime.
"Hay formas distintas de belleza. Entre ellas destaca lo sublime, lo que nos asombra por su grandeza y valor, y nos invita a elevarnos a su altura. Esta elevación sólo podemos llevarla a cabo si somos sensibles y receptivos. (...) Cuando se piensa en lo pobres, se lamenta automáticamente su carencia de alimento, vestido y hogar. Pero se alude menos a la sordidez del ambiente y a la fealdad del entorno. Parece olvidarse que la belleza va de la par con la verdad y la bondad. Son tres lo ejes de la vida humana normal" (Alfonso López Quintás en "El Libro de los valores" que escribiera junto a Gustavo Villapalos. Planeta 1998. España, p. 351 y 353)
¡Qué riqueza de ser la de hombre y cuán compleja! En el mundo natural, cada realidad está predeterminada a cumplir con su ser - el puma a ser puma, la montaña a ser montaña. En la existencia de estas realidades no hay engaño; en sus respuestas no hay error. Sus existencias son auténticas, simplemente son y, en ellas, el bien es natura y la belleza también. Por lo mismo, bien, verdad, belleza, en las realidades naturales, no implican mérito porque están inscritos en su constitución; pronto a desarrollarse espontáneamente en consonancia con sus esencias. Pues bien, mientras la naturaleza despliega sus fuerzas de ser sin más; el ser humano, consciente de esas realidades, de la propia realidad y de ser, responde ante sí y ante lo y los demás, acogiendo o rechazando, descubriendo y ocultando o desfigurando, colaborando o abortando… Sólo la educación de la sensibilidad, permitirá apreciar la grandeza en lo pequeño, al mismo tiempo que nos despejará la visión cuando los ostentos del camino insistan en separarnos del ideal. Sin sensibilidad para captar los reales valores y los valores morales, no es posible educación ni diálogo alguno.
Por último, aclaremos que Pedagogía o Educación Estética no es lo mismo que Pedagogía en Arte o Educación Artística. Mientras la primera forma al hombre contemplador de toda belleza –natural, artístico y sobrenatural- la pedagogía del arte y educación artística forma al profesional creador de obras de arte. Así, la educación estética es parte de la formación de la persona como tal, de toda persona y todo acto personal. Es la formación del hombre como contemplador. Enseñar a vivir la vida y cada uno de sus actos en forma bella, para ser mejores personas, es nuestro reto. Es la belleza del ser la que tiene manifestaciones o proyecciones sensibles para las cuales hay que educar la sensibilidad. La educación de la sensibilidad o estética – de la belleza- impulsa la ascensión del hombre desde lo visible a lo invisible.
Anthony de Mello en su relato "Un minuto para el absurdo" nos cuenta:
"El maestro le dijo a un asistente social:
- Me temo que estás haciendo más mal que bien. - ¿Por qué? - Porque únicamente subrayas uno de los imperativos de la justicia. - ¿A saber...? - Que los pobres tienen derecho al pan. - ¿Y cuál es el otro? - Que los pobres tienen derecho a la belleza.
(Sal Terrae, Santander 1993, p.134)
Actividad propuesta:
1. Desde una Pedagogía Experiencial y Axiológica, analice la película "La Sociedad de los Poetas Muertos" ¿Por qué el nombre?
2. Considerando
los distintos dominios y criterios contemplados en el Marco de la Buena
Enseñanza, especifique qué descriptores sobresalen en este film; ya positiva;
ya negativamente. Fundamente su
respuesta.